La arquitectura cliente-servidor es una forma de organizar un sistema informático en la que los dispositivos conectados se dividen en dos grupos: clientes y servidores.
Clientes: Estos pueden ser computadoras personales o dispositivos móviles. Solicitan servicios a los servidores, como servidores web o bases de datos.
Servidores: Proporcionan los recursos necesarios para otros ordenadores o programas. Aceptan las peticiones del cliente, las procesan y proporcionan las respuestas solicitadas
Los clientes y servidores suelen comunicarse a través de una red, como Internet. Ejemplos de aplicaciones cliente-servidor incluyen navegadores web y servidores web, clientes de correo electrónico y servidores de correo electrónico, y clientes de bases de datos y servidores de bases de datos.
Ventajas
- Los sistemas cliente-servidor se pueden escalar fácilmente agregando más servidores para manejar una mayor carga.
- Los datos y recursos se pueden gestionar de forma centralizada, simplificando la administración.
- Múltiples clientes pueden acceder y compartir recursos proporcionados por el servidor.
- Las medidas de seguridad se pueden implementar centralmente en el servidor.
Desventajas
- Los clientes dependen del servidor, y las fallas del sistema pueden afectar a múltiples clientes.
- El rendimiento del sistema depende de la conexión de red.
- Implementar y gestionar un sistema cliente-servidor puede ser complejo, especialmente para aplicaciones a gran escala.